Pancho Lasso, poco conocido por el gran público, dejó una huella indeleble en el panorama cultural de las islas.
Pancho Lasso: los comienzos
Nació en Arrecife en 1904. Desde joven mostró un interés profundo por el arte. En Lanzarote había pocas oportunidades y su pasión lo llevó a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Durante sus años formativos, Lasso absorbió las corrientes vanguardistas del panorama artístico europeo; supo luego incorporarlas y adaptarlas a su estilo único.
La influencia de la vanguardia
Las corrientes vanguardistas rompían con las formas y normas artísticas tradicionales. Buscaban innovar, experimentar y explorar nuevas técnicas, estilos y formas de expresión. Su objetivo era desafiar las convenciones y ofrecer nuevas formas de ver y representar el mundo.
Entre las vanguardias destacan el cubismo, futurismo, dadaísmo, surrealismo y expresionismo. Cada una aportó un enfoque único y un lenguaje visual propio.
Influencia de la Vanguardia en Pancho Lasso
Para Pancho Lasso, la exposición a las corrientes vanguardistas fue determinante. Estos movimientos influyeron profundamente en su enfoque artístico; esto le permitió explorar formas y temas que rompían con el realismo académico predominante en la época. vanguardista centrado en expresar emociones y experiencias subjetivas. Este estilo suele usar colores intensos, formas exageradas y una fuerte gestualidad. Su influencia se percibe en obras como La Internacional, donde destaca la intensidad emocional del momento.
La escultura transmite solidaridad entre trabajadores y rompe con las representaciones tradicionales. El mensaje es directo, poderoso y visualmente muy expresivo.
Pancho Lasso utilizó el arte como un medio para comentar y criticar las injusticias de su tiempo.
Hablando del artista
A lo largo de su carrera, Pancho Lasso experimentó con diversos materiales y técnicas, desde la escultura en piedra y bronce hasta la pintura. Su obra se caracteriza por una mezcla de realismo y expresionismo, con un fuerte enfoque en temas sociales y humanos.
Pancho Lasso y la vanguardia
Durante la Guerra Civil Española, Lasso se trasladó a París, donde su arte evolucionó. Este período enriqueció su paleta artística y profundizó su compromiso con los temas de justicia y humanidad, que serían recurrentes en toda su obra.
Después de la guerra Pancho Lasso regresó a Lanzarote. Aquí se dedicó a la enseñanza, influyendo en generaciones de artistas canarios y consolidando su legado en la comunidad artística. Su contribución al arte canario es inmensa, no solo por sus obras sino también por su papel como mentor y educador. Y muy importante fue su influencia en César Manrique.
Sus obras en Lanzarote
Las obras más importantes de Pancho Lasso se encuentran en el Museo Internacional de Arte Contemporáneo. Este espacio, impulsado por César Manrique, acoge una colección que refleja la evolución del arte moderno desde una mirada insular.
Las esculturas y pinturas de Lasso destacan entre las piezas expuestas, subrayando su relevancia como figura clave del arte contemporáneo en Canarias y en España.
Su presencia en el museo no solo consolida su papel dentro del patrimonio cultural de Lanzarote, sino que también invita a valorar su aportación artística y social.
La Internacional
Su obra más emblemática y más conocida es quizás La Internacional, cuya reproducción a gran escala puedes ver paseando por la avenida marítima de Arrecife.
Se trata de una escultura que refleja su profundo compromiso con los valores sociales y políticos. La escultura destaca por su expresividad y la habilidad de Lasso para capturar la emoción y la fuerza colectiva en un solo momento congelado en el tiempo.

Este trabajo no solo demuestra su maestría técnica, sino también su deseo de que el arte sirva como un vehículo para el cambio social y la reflexión. Actualmente, «La Internacional» se considera una de las piezas clave en el estudio del arte comprometido políticamente en España.
