Rincones inéditos de Lanzarote por descubrir
Hoy te desvelo algunos rincones inéditos de Lanzarote de una belleza única, más allá de los lugares más emblemáticos, más promocionados y conocidos, . Explorar los rincones inéditos de Lanzarote es adentrarse en una isla que aún guarda paisajes silenciosos y caminos poco transitados. Más allá de los lugares más conocidos, existen enclaves que conservan intacta la esencia del territorio: senderos rurales, antiguos cortijos, costas solitarias o pueblos donde el tiempo parece haberse detenido. Son espacios que nos recuerdan que todavía queda mucho por descubrir… si sabemos mirar con calma.
Algunos rincones inéditos de Lanzarote
Con el proyecto de Guia En Lanzarote intento siempre promover rutas por entornos naturales poco masificados. Esto me permite dar a conocer la verdadera esencia de la isla.
Con solo 800 km², Lanzarote guarda rincones sorprendentes que merecen ser descubiertos con respeto y siguiendo normas que protejan su entorno natural.
En este post te muestro rincones de Lanzarote donde disfrutar de la isla con calma, lejos de las multitudes y del turismo más masivo.
1. Un rincón inédito a pocos kilometros de Teguise
Se sitúa a unos 2 kilómetros al norte de la Villa de Teguise, uno de los pueblos más bonitos de España.
La Vega de San José es una zona poco conocida, pero con una gran historia vinculada al pasado agrícola de Lanzarote. Durante mucho tiempo fue considerada el granero de Teguise por la abundancia de cultivos de cereales. Allí se encontraba el Cortijo de San José, con su ermita y un sistema de recogida de aguas pluviales para uso agrícola y doméstico. Hoy aún se conservan algunos restos visibles de ese pasado no tan lejano.

La Ermita de San José fue construida en el siglo XVII por Don Diego de Laguna y Ayala, señor de la isla en aquel entonces. La ermita fue un importante punto de encuentro para los romeros que participaban en las procesiones de la Virgen de las Nieves.
2. Tahiche también guarda rincones inéditos
Tahiche, conocida por la Fundación César Manrique, es también uno de estos lugares con rincones escondidos que merecen ser descubiertos.
- A mitad del siglo pasado se construyó el acueducto, entre Tahiche y Nazaret, como parte de un proyecto de canalización del agua desde las galerías situadas en el Macizo de Famara hasta Arrecife. La idea era la de mejorar el abastecimiento de agua en la isla. Para llegar al acueducto deberás caminar por una pista de tierra, sin ninguna dificultad técnica bordeando el volcán Montaña de Ubique. Tanto el acueducto como el volcán, están rodeado por una de las coladas de lava de las erupciones del Timanfaya. Sobre esta misma colada, Manrique construyó lo que hoy es la sede de la Fundación Manrique.
- La Cueva de Tahíche: una antigua cantera (o rofera como se le llama aquí en la isla). No muy lejos de la Fundación Manrique, fácilmente accesible desde la carretera que de Tahiche llega a Costa Teguise. En la rotonda que te lleva hacia la Fundación Manrique, toma la salida hacia Costa Teguise; pocos metros después, justo cerca de la parada del bus de línea, coge la calle que va hacia la izquierda. Aparca ahí el coche, y acércate a la rofera.
3. El Barranco del Quiquere

Situado entre Puerto del Carmen y Puerto Calero, es también una de las zonas nudistas de Lanzarote. El lugar perfecto para un baño relajante y atardeceres mágicos. En este caso, ten mucha precaución para volver tras la puesta del sol. Lleva contigo una buena linterna, ya que la zona no está iluminada.
Para llegar al Barranco del Quiquere desde Puerto Del Carmen, te dejo el track completo
Disfruta de la verdadera Lanzarote
Explorar estos lugares es sumergirse en la esencia más auténtica de Lanzarote; una forma diferente de descubrir paisajes y rincones que narran la historia y la cultura de la isla.
Cada enclave ofrece una experiencia única, invitando a conocer la riqueza natural y patrimonial de Lanzarote. Es una manera de conocer realmente el destino que se visita, siempre respetando la zona, el lugar y su gente.

Deja un comentario